Estamos prestados en este mundo así que para que molestarse con
preguntas filosóficas, hoy me siento pagano y absurdo, un —Buenos días—
pidiendo a un Dios que no sabemos si nos escucha pero aun así tenemos miedo que
nos castigue. Pasan las horas y la rutina te envenena los momentos mientras el
tiempo se encarga de consumirte poco a poco.
Hoy no soy optimista ni sonrió hipócrita para atraer la felicidad; ya
ni me importa. No esperare por un
“futuro mejor” ya el presente me da suficientes problemas para andar viajando
en la máquina del tiempo llamada ESPERANZA, el “esperar” me angustia. Caminaré
robótico y me vendaré los ojos para transitar el camino sin ver las crueldades
del recorrido, haré lo que se supone debo hacer…—vivir—. Pueden leerse estas
palabras desalentadoras pero es una verdad cruda que afronto sin ánimo alguno,
porque hoy decidí no ser feliz; una elección propia. No miraré mi Horóscopo a
ver si Piscis se situó en la casa correcta para cambiar mi suerte. Al parecer
la señorita Destino me la tiene aplicada y si ya está escrito seguramente no le
caí bien a quién le tocó hacer mi historia.
Así mismo no rezaré, ni agradeceré, no invocaré ni mucho menos
veneraré a Santo, figura y SEÑOR alguno, no me arrodillaré ante nada ni nadie,
mis creadores están conmigo en mi casa, sudando trabajo y bendiciendo mi vida a
ellos les dedico mis días. Yo solo viviré de acuerdo a mi convicción
cultivándome.
Hoy no soy optimista.
Son precisamente
estas noches de insomnio las que ahogan el alma en sus penas y millones de
pensamientos que vienen y van, momentos en forma de recuerdos nostálgicos que
llenaron días y apagaron tristezas entonces en la lucha personal de no
inmiscuirte en llantos tomo un libro y leo las ideas de otras para inspirar las
mías porque ellas son así; la idea nace por inspiración y esta se crea del alimento
intelectual.
Que sería de este
hombre sino hubiese conocido las letras… quizás sería un loco más recluido o
pintaría, tal vez intentaría ser músico, en conclusión fue la expresión propia
la que me saco del agujero en el que me hundía.
En estas noche de
insomnio es que escribo estas cosas y como las disfruto.
